Me gusta una chica de mi salón, una flaca muy linda, inteligente y que se habla con todo el mundo, cosa que me da motivo para reflexionar, si una chica tan simpática y bella es tan humilde y amiguera, ¿Por qué hay tantas mostritas que se creen el último pedo de la frejolada?, que creen que toooodos se mueren por ellas, que son las más inteligentes, las más lindas, que son las más conocidas. Acaso... ¿no se darán cuenta que aparte de ser feas se comportan como atorrantes y nadie les pasa la voz si no es por compromiso? Uhmm... ¿No lo han pensado?....Así que por favor…cambien!!!! cambien!!! ¡¡¡¡Feitas de mierda!!!! no sean botadas hijas de puta....entiendan!! Bueno, bueno, volviendo al tema, ella era la chica perfecta, pero conmigo, pues, no quería más que una simple amistad. De nada valió llevarla a comer hamburguesita al triangulito, invitarle las chelas en el Lambayecano y las papitas rellenas en la Patty, de nada valió guardarle asiento en el Pablito después de haberme zampado primerito a punta de codazos y empujones para ganar asiento, de nada sirvió hacerme pata de su mejor amiga, una gordita chinchosa hasta el culo, ¿porque?, porque al final la gordita de mierda quería conmigo chezu mare, de nada sirvió dármelas de caballero, que no hablo lisuras, que no escupo en el suelo, ni eructo, si al final reprimía mi vulgaridad natural (cosa que apuesto me llevaría a visitar al psicólogo), de nada sirvió bañarme todos los días y usar ropa nueva, de nada sirvió dejar de ir a chupar con mis patas por acompañarla a comprar ropa, de nada sirvió dejar de hacer mil cosas y hacer otras mil por ella, porque al final la muy hija de puta se metió con un pata que conoció hace una semana y que tiene un carrazo de la puta mare, con MP3 y toda la huevada. ¿Qué me queda? Pues volver a ser como era antes, volver a ser yo. Chupar como animal con mis patas en todos los fundos que hayan. Salir a trampear a Sáenz Peña. Volver a escupir eructar y decir groserías. Y claro está, volver a reunirme con mis compañeros en la puerta del aula para morbosearnos con cuanta cholita culona pase por allí. No hay nada que hacer…¡Esto es vida!. No sé cómo pude haber cambiado por tratar de estar con una chica. La chica que me quiera, pues que me quiera como soy, apestoso, vulgar, machista, morboso y borracho….pero eso si ¡AUTENTICO!


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